¿Hogar Dulce Hogar?
Una de las metas o sueños más anhelados es el de tener un hogar propio. Para lograr ese sueño, muchos tienen que esforzarse para ahorrar el dinero suficiente y poder comprar su casa habitación ya sea con dinero propio o mediante un financiamiento.
Desde el punto de vista legal, su sueño se puede volver una pesadilla y si no lo cree, veamos los ejemplos siguientes tomados de la vida real:
1.- Usted compra su casa, paga por ella, firma ante Notario Público los documentos relativos, paga los impuestos y gastos relacionados y le entregan su "escritura" inscrita en el Registro Público de la Propiedad y unas semanas, meses o años después...El verdadero "dueño" lo demanda alegando que lo suplantaron ante el Notario Público, que falsificaron su firma y logra demostrarlo, el final de su pesadilla será...¡¡Usted pierde su dinero y su Casa!!
2.- Si se escapa de la pesadilla anterior, escoja la siguiente: Una vez que le "entregan" su casa, a los días, semanas o meses (sobre todo en temporada de lluvias), salen a relucir todos los desperfectos de su "dulce hogar" y el vendedor que tan amable, simpático y buena gente parecía ser cuando le vendió la casa, se niega a repararlos.
3.- O que le parece esta: Aprovechando la "ganga" o "superoferta" que le están haciendo por comprar en "pre-venta" se anima a comprar su casita, entrega el enganche en cómodas mensualidades, entrega todos los documentos y gastos que le pidieron para tramitar su "crédito" y...pasan los días, semanas y meses y Usted ve que su "hogar" sigue en el mismo proceso de construcción que al inicio, es decir, un político puso la "primera piedra", se tomo la foto junto con los dueños del negocio, abrieron unas oficinas con una maqueta muy bonita, mantuvieron a unos trabajadores de la construcción ocupados unos cuantos meses, pero de repente ya nadie trabaja en la "obra", las oficinas desaparecieron...¡¡Y su dinero también!!
4.- Por último (aunque hay muchas más pero no es mi intención angustiarlo), compra en un "Condominio" o "Coto Residencial" o "Privada" o cualquiera de esos nombres tan atractivos que los desarrolladores de vivienda han inventado y todo marcha bien hasta que empieza a tener problemas con sus "vecinos", unos pagan a tiempo sus cuotas de mantenimiento y otros no, unos cumplen las reglas y otros no, unos son vecinos honestos y pacíficos y otros se la pasan de fiesta en fiesta y con la música a todo volumen. Decentemente Usted va y se queja con el Administrador del Condominio y resulta que esta persona no hace nada o no sabe como Administrar un Condominio. Cansado de que no resuelvan sus problemas va a consultar a un abogado serio y profesional para encontrarse con que Usted ha comprado su "dulce hogar" en un Condominio cuyo Reglamento esta mal hecho o en donde el Administrador y el "Comité" que debe vigilarlo están coludidos para usar el condominio como si fueran sus dueños o para gastarse su dinero.
La buena noticia es que cada una de las pesadillas que he mencionado puede ser evitada con una buena asesoría legal. La mala noticia es que esa asesoría le va a costar honorarios (no se preocupe son razonables) y que tendrá que esperarse hasta nuestra próxima colaboración para conocer las soluciones. Por lo pronto, recuerde: "Más vale prevenir que lamentar" y por eso, antes de comprar su "Hogar, Dulce Hogar", busque apoyo, tanto de profesionales honestos y con buena reputación en el mercado de bienes raíces (la AMPI es un buen punto de partida para buscarlos), como de Abogados especializados en esta área del derecho.
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